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¡Hola! Me llamo Adrián y he hecho mi SVE in Kinderfreunde Salzburg, en Austria. Una vez acabado mi proyecto SVE lo único que puedo decir son palabras positivas sobre mi experiencia, fue algo que recordaré toda mi vida. En mi caso, fue una experiencia muy significativa porque fue de larga duración (un año),

por lo que se aprecia enormemente como te va cambiando la vida cotidiana, no es solo el proyecto en sí, sino la idea de llegar a un sitio del que solo has oído hablar y hacer que se convierta en “tu” sitio, con todo lo que esto conlleva.

Es un proceso que derriba muchas de las barreras que se encuentran en tu cabeza, haciendo que te des cuenta de lo mucho que te pareces a la gente de Irán, Bulgaria, Turquía, Finlandia, Austria, Corea... lo que cambia la idea que tenías de fronteras y países. Lo que importa es la gente.

También creo que esta experiencia beneficia enormemente la vida de uno en el 99% de los casos. Te enseña a superar dificultades y a ver de primera mano como poco a poco ves y sientes que el resultado te enriquece como persona. Con respecto a esto, es importante subrayar que siempre va a haber alguien apoyándote y facilitándote las cosas, tu mentor, akzente, los otros voluntarios, tus compañeros... así que de lo único que te tienes que preocupar es de disfrutar la experiencia al 100%.

Creo que es una oportunidad que nadie se puede perder, para conocerse mejor a uno mismo y para salir de la rutina y obtener una nueva perspectiva de la vida. Es una oportunidad que todo el mundo se merece y me alegro mucho de haber tomado esta decisión.